Hubo un día en el que en el mundo no existían los
libros. En el día 23 de Abril de 1899 nació en una ciudad de Finlandia, San
Julián, James Jones, James era muy curioso y muy olvidadizo, descubría tantas
cosas que se le olvidaban poco después.
Cuando James creció estudió para ser arqueólogo porque
los arqueólogos descubrían cosas antiguas y perdidas. Cuando tuvo 20 años
terminó su carrera de arqueólogo.
Su primer trabajo fue visitar una mina. Dentro de la
mina cayó encima de su ropa una piedra negra, vio que en la parte de la ropa en
la que cayó la piedra estaba manchada de negro. Recogió la piedra con
curiosidad, al cogerla también se manchó los dedos de negro, y le resultó muy
interesante. Se la guardó en su bolsillo, sin preocuparle que se manchara
también el pantalón, para llevársela a su laboratorio personal.
En su laboratorio, examinó a la piedra y vio que era
blanda y por lo tanto se podía rayar y afilar. James llamó a la piedra “mina”
porque allí, en la mina, es donde se la había encontrado.
En su segundo trabajo tuvo que ir a un bosque, allí
había un leñador talando árboles. James vio que el leñador cortaba los troncos
de los arboles caídos en láminas para hacer tablas para los asientos de las
sillas. James le preguntó al leñador si se podía llevar una lámina de madera,
el leñador asintió. James había tenido una idea.
Al día siguiente, James cortó una tabla más fina y
cada vez más fina hasta que se podía doblar. Enrolló esa tabla en la mina una
vez afilada para no mancharse y dibujó unos símbolos. Así formó las letras.
James llamó a dibujar las letras “escribir” y escribió
en un papel todo lo que había descubierto, como no le cabía todos sus
descubrimientos en un solo papel cogió más papeles.
A los dos años informó a toda la ciudad de San Julián
sobre el descubrimiento de los libros. La ciudad de San Julián se lo informó a
toda Finlandia, Finlandia a toda Europa y Europa a todo el mundo.
Poco después todo el mundo estuvo “leyendo” (que es
como llamó James a ver y entender a las palabras) libros.
La ciudad construyó un monumento a James Jones como el
inventor de los libros y el día de su nacimiento lo señalaron como el día del
libro.
Llamó al conjunto de papeles “libro” porque se sentía libre
escribiéndolos. El libro que escribió donde cuenta todo lo que descubrió lo
llamó:
“Los
descubrimientos de James Jones”
Otro día estaba escribiendo otro
libro. Lo que sucedió después fue algo inexplicable. Al escribir una palabra,
salió una luz de las letras y lo absorbió. No se supo nada de James desde aquel
día, pero eso es otra historia…
FIN
“Todo lo que aparece en este cuento
es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia… o no”
----Esta historia la escribí palabra por palabra con 10 años para un trabajo de clase en 5º de Primaria.